En medio de gravísima crisis, líneas de Cruceros podrían recibir un perdón millonario del Puerto de Miami

Mientras la industria de cruceros en Miami entra en su séptimo mes de inactividad debido al Covid-19, el condado Miami-Dade está considerando un plan que podría perdonar más de 250 millones de dólares que las líneas de cruceros deberían pagar al Puerto de Miami por alojar los cruceros y uso del puerto.

La medida busca no solo aliviar la grave crisis que afronta la industria de cruceros sino tambien garantizar que el puerto de cruceros de Miami, uno de los más grandes del mundo, se mantenga como capital de cruceros en Estados Unidos por delante de cualquier otra ciudad costera del país. En tiempos normales, unos 5 millones de personas pasan anualmente por el puerto de cruceros de Miami y dejan ingresos millonarios a la ciudad.

Los comisionados de la Comisión de Turismo y Puertos darán una primera consideración al plan propuesto por la administración del alcalde Carlos Giménez. La votación final está prevista para el 19 de noviembre, de acuerdo a una publicación de Miami Today.

De acuerdo a estimaciones del condado, en el peor de los casos que las líneas de cruceros deban permanecer atracadas durante más de dos años, el puerto perderá 271,5 millones de dólares y se vería obligado a recurrir a las reservas para permanecer operativo, según un memorando del vicealcalde Jack Osterholt.

A cambio, Miami-Dade pediría que las líneas de cruceros continúen garantizando las escalas de los barcos, mantengan los volúmenes de pasajeros en Miami en relación con otros puertos de Estados Unidos, y posiblemente cumplan con requisitos adicionales exigibles a cada línea de crucero.

Las estimaciones del condado sitúan el déficit de ingresos del Puerto de Miami en aproximadamente $68.5 millones entre marzo y noviembre, un período que el condado está llamando tentativamente la primera de las dos fases de recuperación del puerto, durante el cual el puerto renunció a todas las garantías de pasajeros, tarifas portuarias y otros pagos regulares de empresas de cruceros con contrato de atraque y operación allí.

El Puerto de Miami cubre esas pérdidas congelando las contrataciones, eliminando las horas extras y frenando la comercialización, los proyectos de capital no esenciales y los incentivos de carga, entre otras medidas.