Vivimos un dia histórico y único: terremoto en Miami???

Pasar un huracán en Miami es una experiencia que podría suceder cada año durante la temporada ciclónica, pero no hay una estación para los terremotos y mucho menos en esta ciudad del sol y sin montañas, donde nadie podía imaginar que pudiera temblar.

El terremoto de gran magnitude 7.7 que ocurrió el 28 de enero poco despues de las 2.00pm al sur de Cuba sacudió a Miami como nunca antes había ocurrido desde que esta ciudad existe como tal. Y quienes pasamos por esa experiencia esta semana hemos vivido un día histórico y único.

“No entendía que estaba ocurriendo. Era una sensación extraña, se movían los docks”, dijo Glenn Larsonn, un contratista que trabajaba en Virginia Key en la instalación de marinas para el Miami International Boat Show.

En Brickel algunos edificios fueron evacuados cuando comenzaron a temblar. “Nos pidieron que saliéramos a la calle. Nadie sabia si podían llegar replicas. Nadie entendía que pasaba. Quien podía imaginar un terremoto en Miami?” dijo Ismael Jimenez, quien trabaja en una compañía de
mortgage en esa zona.

Florida no esta cerca de ninguna placa tectónica y es el estado que ha tenido históricamente menos temblores en todo Estados Unidos.

En 2006, un terremoto de magnitud 6.0 centrado a unas 260 millas (420 km) al suroeste de Tampa y al oeste de Fort Myers en el Golfo de México envió ondas de choque a través del suroeste y el centro de Florida. El terremoto fue demasiado pequeño para provocar un tsunami y no se reportaron daños. Sacudidas menores se sintieron en el suroeste de Florida y algunos edificios en la ciudad de Cape Coral informaron que se balanceaban.

En enero de 1879, se produjo un temblor cerca de San Agustín, que se sintió tan al sur como Tampa y tan al norte como Savannah, Georgia.  En enero de 1880, Cuba fue el centro de dos terremotos fuertes que enviaron ondas de choque a la ciudad de Key West.

Otro terremoto, ocurrido en septiembre de 1886 en Charleston, se sintió en todo el norte de Florida, tocando las campanas de las iglesias en San Agustín y sacudiendo otras ciudades a lo largo de esa sección de la costa este de Florida. Los residentes de Jacksonville sintieron muchas de las fuertes réplicas que ocurrieron.