Piedras en el camino

Esta semana votantes de todo Miami deben expedirse sobre el futuro del Masters 1000 de tenis que se juega en Key Biscayne. Los organizadores de Sony Open realizaron una fuerte campaña publicitaria hasta última hora, con la participación de tenistas como María Sharapova y el recientemente retirado Fernando González, para convocar a la población a que vote sobre el asunto y le de un Si a la reforma del Crandon Park Tennis Center.

Sin embargo, aún con un resultado a favor de la renovación de las instalaciones y de la ampliación del estadio, el camino que debe emprender el Sony Open para lograr una aprobación final de la pretendida reforma, y con ello la firma de un nuevo contrato con la ciudad que rija el futuro del torneo, no parece nada fácil.

Bruce Matheson, miembro de la familia que donó las tierras que fueron destinadas al Crandon Park y el estadio de tenis, adelantó que se opone tajantemente a la consulta del martes y que votará no a la reforma por los términos en que fue planteada, según indicó The Miami Herald.

Matheson, que ocupa un sitio en un comité de cuatro miembros que debe aprobar cualquier reforma al Crandon Park, ha dicho en una solicitada que los votantes no han sido informados debidamente sobre los planes futuros para el parque.

“El condado -Miami-Dade- está haciendo esto al revés”, dijo. En lugar de pedir apoyo para algo que se ve a conocer después “deberían presentar un plan en firme que el público pudiera obervar y examinar”, comentó.

Para que la propuesta de reforma y ampliación del estadio del Crandon Park triunfe el martes debe reunir al menos dos tercios de los votos por la afirmativa, de acuerdo a una exigente disposición sobre estas consultas impuesta en 1993 en Miami, conocida bajo el nombre “Salvemos nuestros Parques”.

Aún superando esta exigencia, si la consulta del martes arrojara un resultado ganador a favor de la reforma, el camino tampoco queda abierto para el Sony Open. Aún debe lograr la aprobación final del duro comité de cuatro miembros, donde está sentado Bruce Matheson, que debe dar luz verde a cualquier reforma del Crandon Park.

La familia Matheson ya demandó a la Ciudad de Miami cuando se decidió la construcción del estadio. Pero luego ambas partes llegaron a un acuerdo por el que la familia donante de las tierras se aseguró tener la última palabra en el futuro sobre lo que quisiera hacerse con el Crandon Park.

Las obras de reforma y ampliación del Tennis Center y el estadio -inicialmente unos 50 millones de dólares- los cubriría el Sony Open con ingresos propios y generados por el torneo en concepto de tickets, parkings y otros, señala la organización.

La compañía advirtió que para continuar realizando el torneo en Miami requiere instalaciones más modernas, al igual que existen en otros torneos del circuito en otras partes del mundo, y con mayor capacidad de público.

Un acuerdo con el Sony Open, que se renovaría en principio por los próximos 30 años, puede comprometer seriamente a la ciudad y los contribuyentes si en un futuro cercano la organización del torneo decidiera por algún motivo dejar de realizarlo en Key Biscayne y aún hubiera parte de las obras de remodelación sin terminar de pagar, alerta la familia Matheson, entre otros varios asuntos.

Quienes están a favor de la reforma, entre ellos el alcalde de Miami, Carlos Giménez, y el de Key Biscayne, Frank Caplan, señalan que es muy favorable a la ciudad de Miami y a Key Biscayne. Y aclaran que la extensión del acuerdo con Sony está por ahora planteada en términos muy amplios que luego podrán ser limitados con mayores exigencias a la organización y acortando el plazo de 30 años de renovación.