No te distraigas

Por Ana González

Son las dos cuarenta de la mañana, me despierto de súbito con una angustia que se me atora en el pecho y con inmensas ganas de salir corriendo y llorar. Nunca salgo a esta hora, nunca. Pero hoy me asfixia saber que han puesto toque de queda y no puedo salir. Me angustia que han cerrado las fronteras con México, que mis padres y mis hermanos están lejos y sobre todo me llena de desasosiego la noticia de que Nueva York se ha vuelto el epicentro de la enfermedad y que mi hija se encuentra ahí.

Respiro y trato de tranquilizarme, rezo sin ganas. Sé que hoy más que nunca Dios está pendiente de mi y no necesita mis oraciones desesperadas.

Busco libreta y pluma. Fluyo en una carta para mí. Para leerla cuando despierte de mi insomnio.

No te distraigas

Si no estas enferma, o ayudando a un enfermo. Si no vives de bajo de una piedra y te has enterado de lo que esta pasando en el mundo, en tu país, en tu ciudad, en tu comunidad. No te distraigas. Las reglas que debes seguir son simples.

La vida te está dando un gran regalo, el descanso de la pausa, la oportunidad de un respiro.  Solo de ti depende que saques de este regalo lo mejor posible para ti y para los que tienes cerca. Que seguramente son las personas más importantes de tu vida.

Es fácil deprimirse, es fácil ser víctima de la sobre información, de la información falsa, de hacer propios los pensamientos que no son tuyos.

Asi que, pon atención , no te distraigas. Hay miles de personas que desde lejos tratarán queriéndolo o no, robarte este tiempo precioso que Dios, la vida, o el virus han puesto en tus manos.

Piensa en la cantidad de veces que deseaste tener mas tiempo para hacer algo que tu espíritu o tu creatividad te pedía con una voz que disminuías por cientos de compromisos, que seguramente ahora encontrarás prácticamente absurdos.

Ya no te hacen falta mas pares de zapatos, ni vestidos, ya no importa correr para cumplir cientos de citas, ahora eres dueña de tu tiempo en un espacio increíble que parece ajeno pero que es tan tuyo como tus sueños.

Es cierto te han privado de muchas cosas que antes apreciabas pero la vida te regala la oportunidad de conocerte y conocer a las personas que amas. Así que no te distraigas.

Es muy fácil dejarte la pijama durante día, es muy fácil pegarte a la televisan por horas o enajenarte con juegos en la computadora que te sigan distrayendo aun en este tiempo precioso.

No te distraigas, recuerda que querías estar sana y en forma, sigue comiendo sano y sigue tratando de mantenerte en forma. 

Tu cuerpo, tu templo, tu propio espacio tiene la oportunidad de ser nutrido con alimentos sanos que lo alejan del estrés en el que lo has tenido desde hace mucho tiempo. Eres tu la que dice que cocinar, que comer y en que horario.

No es necesario correr a un gimnasio, has tu rutina en casa. Busca lo que mejor se acomode a tu nueva situación.

Crea un sistema, un horario, una rutina.

No permitas que el pesimismo, la fatalidad, la desolación o la soledad se roben tu precioso tiempo. No te distraigas.

Lee los libros que antes no tenias tiempo de leer, deja fluir tus sentimientos en letras, déjale saber a los que quieres porqué los quieres.

Si has tenido la fortuna de ser quien ayude a los que están mas débiles o enfermos sigue haciéndolo con cariño, cocina para dos, has la compra para dos, lleva a los que no pueden salir lo necesario.

No te distraigas, si tienes la oportunidad de trabajar en casa, si no has perdido tu empleo, sigue manteniendo a todas esas personas que has mantenido con tu trabajo. Tal vez no puedes ir a la manicurista, pero ahora tienes tiempo para hacerte las uñas, o no importará tanto si las tienes perfectas o no, así que envía ese pago semanal a esa mujer que no puede conseguir ahora el dinero para proveer lo básico para la familia.

Si alguien te pintaba las raíces de las canas cada mes, pídele que te enseñe a hacerlo en casa y envíale lo que generalmente ganaba cuando lo hacía para ti.

Lo mismo con la que te depilaba las cejas, la que te limpiaba la casa. 

No te olvides de todas las personas que ahora no pueden trabajar de casa y enfrentan retos más grandes que los tuyos, te garantizo que el solo echo dará a tu día un sentido mas profundo que la lamentación de tu nueva situación de vida.

No te distraigas, hay muchas personas solas y tristes acércate de alguna forma a ellas para distraerlas de su pesadumbre. 

No te limites a mandar chistes y reenviar artículos que probablemente sean falsos. Ilumínalas con tus propias palabras de apoyo, con tu nueva experiencia en esta etapa de vida que no habías vivido antes.

Respira, no te distraigas, sigue saliendo el sol, siguen cantando los pájaros, siguen floreciendo las plantas del jardín y volando las mariposas. Asómate a tu ventana, visita tu jardín camina por donde esta permitido y observa que la naturaleza no se da por vencida y a gritos quiere que la mires.

Convive mas de cerca con tus mascotas, aprende de su paz, su aceptación de la realidad, su capacidad de seguir alegrándose con tu voz y tu cariño.

No te distraigas, conéctate con tu ser interior, con la niña que vive en ti, con tu espíritu inmortal.

Es muy fácil pasarse horas frente a una pantalla, llenarte de distracciones que te impiden darte cuenta de lo que has perdido con esta cuarentena y lo que estás ganando. Es un ejercicio difícil, todavía no entiendes de qué va todo esto, pero no eres el primer ni el ultimo ser humano que se enfrenta a una cuarentena por pandemia, la historia esta llena de ellas.

Solo que ahora tú la vives como ninguna otra generación la ha vivido antes, llena de información, precauciones y a aunque no lo parezca grandes avances médicos y científicos que juegan a tu favor.

Miles de personas están arriesgando su vida por la humanidad, por encontrar una cura, por atender enfermos, por consolar familias.

No te distraigas es muy fácil pensar que lo que te toca es opinar detrás de un ordenador y criticar las decisiones  y acciones de los demás, pero este tiempo es tuyo. Tuyo para descubrir de qué estas hecha, cuales son tus retos, tus fortalezas.

Asi que no te quedes en la cama, no entres en pánico, no te distraigas. Tal vez solo estas ganando fuerza para ayudar a alguien cercano o para que tu misma luches contra la enfermedad si te toca, contra la pobreza si te toca contra la falta de fe, si te toca.

Después de todo no podrías dejar de agradecer que esta vez, la pandemia no se ensaña con los bebes, los niños o los jóvenes. Qué mejor mensaje de esperanza.