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MIAMI SPICE: la oportunidad de conocer los mejores restaurantes de la ciudad

The Villa
The Villa by Baron G –

Estiatorio Milos interior/ ambience
Estiatorio Milos.

Hasta el 30 de septiembre se desarrolla Miami Spice, una tentación gastronómica que reúne a 243 restaurantes de alto nivel que ofrecen un menú de tres platos a precio fijo de US$ 23 para el almuerzo, y de US$ 39 para la cena (entrada, plato principal y postre). Una ocasión única que cada año transcurre con enorme éxito gracias a la variada y seductora oferta de restaurantes, algunos entre los más finos de la ciudad.

De Miami Spice participan casi todos los menús étnicos del mundo y muchos restaurantes de lujosos hoteles. Auspiciado por la Oficina de Convenciones y Visitantes del Gran Miami, el programa ha devenido en uno de los acontecimientos gastronómicos más exitosos del sur de Florida. La lista de restaurantes adheridos se puede encontrar en www.ilovemiamispice.com

Mientras en algunos sitios se puede comer por un poco menos, en otros se alcanza a ahorrar más de la mitad de lo que se pagaría en realidad. Entonces, la mejor estrategia es escoger entre los más caros.

ESTIATORIO MILOS. Tiene un cubierto promedio de US$ 88, lo cual significa un ahorro de US$ 49. Es reconocido como uno de los restaurantes de mariscos mediterráneos más finos del mundo, en donde se puede ordenar el pescado que literalmente ayer nadaba por el Mediterráneo. La selección de pescado de aguas europeas es embarcado cada noche desde Grecia, España y Portugal, para ser servido en la mesa al día siguiente. Por este motivo la selección de pescados varía día a día, según la captura. Hay especies muy raras como milokopi, fagri, o lubina. http:/milos.ca

RIVER YACHT CLUB. Hay pocos lugares con una escenografía tan hermosa como este lugar, que como su nombre sugiere, está inserto en un club de yates en el Downtown. Se puede llegar en yate, pero por suerte también en auto, o a pie. Bajo la brisa del Miami river, su menú promedio ronda los US$ 90, un ahorro durante Miami Spice de US$ 51. Hay selecciones del mar, como salmón, langosta, o la captura del día; y también “de la tierra”, como cerdo, cordero o entraña, entre otros.http/www.riveryachtclub.com

PAO by PAUL QUI. Normalmente se puede llegar a abonar más de US$ 100 por persona. Es por eso que tal vez sea la única vez que ingrese al Faena sin destruir el presupuesto. Este restaurante, dentro del hotel, ofrece comer por US$ 39 almejas, ribs, y otro tipo de comida filipina, francesa, española y japonesa, con sabores ahumados a la parrilla. http:/www.faena.com/miami-beach/restaurants-and-bars/pao-by-paul-qui

EL CARAJO. Hace 30 años era una humilde estación de servicio. La primera generación de la familia Fonseca empezó un negocio familiar, un pequeño restaurante dentro del típico minimercado de las gasolineras. Esos que sólo se visitan para ir al baño o comprar un paquete de chicles. Hoy, El Carajo es uno de los secretos mejor guardados de Miami. No se deje engañar por su fachada insulsa como cualquier otra estación de servicio. Sólo llegan aquí aquellos que saben qué hay detrás de la segunda arcada, la que conecta el minimercado con una taberna española, de ladrillos y balcones falsos, arcadas y paredes empapeladas con miles de botellas de vino.

Este sitio alberga una de las mejores y mayores selecciones de vino de todo el estado. Como dice el menú: Disfrute de las mejores tapas de la cocina española y los mejores vinos del mundo bajo una atmósfera del carajo. Hay tapas calientes como tortilla de papa y cebolla (US$ 3,5), pulpo a la gallega (US$ 14,5), empanada de langosta (US$ 4,5) o calamares fritos (US$ 12). Hay tablas (desde US$ 30) y paellas (desde US$ 25) por persona. Pruebe el panqueque flambeado con dulce de leche. El Carajo: 2465 SW 17 Ave. http: /el-carajo.com

LAGNIAPPE. Puede describirse como un restaurante con un menú rico y acotado, y una inmensa variedad de vinos y cervezas, pero es el ambiente cálido y descontracturado lo que lo hace mágico. Al ingresar, apenas se ve un pequeño espacio, con pocas mesas, una barra y heladeras. El camino obligado es el pasillo que conduce al patio trasero de esta casa: un enorme ambiente al aire libre, con un techo entretejido de lucecitas que también cuelgan de los árboles. En forma desordenada hay livings logrados con distintos tipos de sillas, sillones y mesas vintage que invitan a sentarse armando el lugar como a uno más le convenga.

No hay mozos. Se pueden elegir los quesos de una heladera y los empleados lo cortan y presentan en un plato con pan, aceitunas y jamón. Tiene una selección de vinos de todas partes del mundo (y todo precio), y también variedad de cerveza tirada. Cada cual se busca su trago en la barra, abona y se sienta donde quepa. Ése es justamente el problema. Los viernes y sábados por la noche se llena rápidamente, aunque también en la semana suele ser muy concurrido. Todos los días a las 21 hay música en vivo.

Para cenar, las opciones son churrasco US$ 18 (hay salsa chimichurri), pollo US$ 14, mahi-mahi US$ 15, salmón US$16, o vegetales US$ 14.

El estacionamiento puede ser un inconveniente. La zona es oscura y no es agradable para caminar. A la vuelta hay un baldío para dejar el auto por US$ 5. 3425 NE 2nd Ave. www.lagniappehouse.com

BARTON G. “¿Le tomo una foto con la comida?” suele preguntar el mozo después de dejar el pedido en la mesa. Es que a Barton G uno no llega esperando deleitar el estómago, sino la vista. Los platos, en esta concepción de comer y divertirse, vienen decorados con las ideas más curiosas. El plato redondo de fideos con queso simula ser un pedazo de gruyere, y llega presentado sobre una trampa gigante para ratones. El bife viene clavado con cuchillo y tenedor del tamaño de una raqueta de tenis, o el algodón de azúcar es el pelo de un maniquí, tan alto como si fuera el de Marge Simpson. El resto véalo usted mismo.

El precio claramente se paga por la puesta en escena, más que por la cocina gourmet. Los platos van desde los US$ 26 a US$ 65. Salmón US$ 38, ribs US$ 45. Un postre desde US$ 29. 1427 West Ave, Miami Beach. www.bartong.com

CIBO. Este restaurante de comida italiana, con dos locaciones en South Beach y Coral Gables, trae la auténtica comida italiana a un ambiente cálido, con terminaciones rústicas y ladrillo a la vista. Uno de sus mayores encantos es la enorme variedad de vinos, que se apilan hasta el techo. Cuando el cliente hace su pedido, una señorita colgada de un arnés sube hasta la pared a escoger la botella seleccionada, un show que se repite varias veces en la noche, con cada comensal que quiere una botella. Su chef italiano Massimo Giannattasio fue nombrado mejor chef en Miami entre los lectores del Miami New Times. Además, ambas locaciones fueron certificadas con el reconocimiento global Marchio Ospitalita Italiana, que otorga el gobierno italiano a restaurantes fuera de su país que reúnen los estándares más altos de la auténtica comida italiana. Ensaladas de US$ 10 a US$ 16, pastas US$ 19 (lasagna, ñoquis, canelones, ravioles, espagueti promedio), pizzas desde US$ 12, pollo US$22, salmón grillado US$27. 200 S Pointe Dr, Miami Beach y 45 Miracle Mile, Coral Gables. www.cibowinebar.com

LE TUB. Si quiere iniciar una discusión entre americanos, pregunte en qué lugar se come la mejor hamburguesa del país. Le Tub podría ser uno de ellos. Así salió mencionado en la revista neoyorquina GQ, cuando saltó a la fama. O no. Cuestión de probar. Sin embargo, es un ícono indiscutido que se mantiene en pie desde 1975. En aquel entonces, su dueño conservó muchos de los inodoros y bañaderas del antiguo edificio y lo llamó Le Tub (bañadera en inglés). Muchos de los artefactos están pintados en colores y forman parte de la decoración, usados de maceta, con inscripciones como “Bienvenido a Le Tub” o “Vuelva pronto”. Una tabla de inodoro colgada en un poste anuncia que uno puede pasar y sentarse donde le plazca. Y el interior está decorado por tesoros náuticos rejuntados durante cuatro años en las costas de Hollywood. Cuelgan redes de pesca con boyas, patentes en las paredes y cualquier tipo de elemento de naufragio. Construido en madera, con pérgolas y mesas de picnic que se extienden hasta el intracosta sobre un deck literalmente sobre el agua, en Le Tub encontrará de todo menos glamour. Es tan rústico que hasta el menú está escrito a mano, allá por los años 70, que -salvo por mínimos cambios- se ha hecho fotocopia de fotocopia de fotocopia. Los árboles frondosos cuelgan sobre las mesas, de noche, apenas iluminadas por un farolito. Y mientras los yates pasan por al lado, puede clavar el mordiscón en la hamburguesa (US$ 11,50), probar la famosa tarta de lima (US$ 4) o tomar una piña colada (US$ 8,5). Los fines de semana se llena y hay problemas para estacionar. Pese a ser tan concurrido, está escondido detrás de un cerco de madera. Si ve la antigua bañadera amarilla pintada Le Tub, entonces… es ahí. El lugar no hace esfuerzo por publicitarse. 1100 N Ocean Drive, Hollywood. www.theletub.com
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Fuente: lanacion.com – http://www.lanacion.com.ar/1931609-menu-a-la-carta-con-lo-mejor-de-miami

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