Playas y Desarrollo Inmobiliario: erosión de las costas y falta de arena es todo un desafio para ciudades de Florida, una tarea costosa y dificil

Mientras se aproxima la temporada de verano y las vacaciones, en Key Biscayne y todas las ciudades turisticas en Florida retorna el problema de poner las playas en condiciones y conseguir suficiente arena para ensanchar un linea de costa que sufrió una fuerte erosión con el huracán y las tormentas de la ultima temporada.

En todas las ciudades intentan reunir suficiente arena a tiempo para la temporada de turismo, una tarea difícil tras el paso de Irma, el huracán más potente que haya golpeado el estado en más de una década, y que dejó daños por más de 50.000 millones de dólares.
La industria turística en Florida mueve unos 67.000 millones de dólares anuales por lo que la necesidad de arena es crucial para la economia del estado.

Tras siete décadas de reconstrucción de sus playas, el estado ahora afronta dificultades por la falta de arena, la subida de los costos y los escasos fondos públicos.

A medida que la demanda aumenta, las comunidades de Florida deben competir cada vez más por la arena y los fondos para conseguirla.
Mientras tanto, los trabajos en las playas deben realizarse en tiempos determinados. Las tortugas marinas que anidan a lo largo de la costa este de Florida gozan de la protección de una ley federal que prohíben cualquier trabajo que las perturbe durante el periodo de incubación, entre mayo y octubre.
Las normativas medioambientales también indican que tipo de arena se puede usar, ya que el color de esta influye en su temperatura -cuando más oscura, más rápido se calienta-, y eso a su vez puede afectar a las tortugas durante su gestación.

Como las reservas de arena offshore están agotadas y extraerla de nuevos depósitos implica un largo papeleo burocrático para obtener permiso, cada vez son más los gobiernos municipales que hacen traer arena de minas en camiones -en vez de dragarla del lecho marino y bombearla hasta la costa-, por más que su costo por metro cúbico sea cinco veces superior.

Mientras cambian los patrones climáticos y proliferan los desarrollos inmobiliarios costeros, cada vez son más los estados norteamericanos que en los últimos cinco años implementaron medidas para contrarrestar la erosión de las playas.
Los defensores del medioambiente señalan que la erosión costera es fundamentalmente un fenómeno natural, y que los esfuerzos para revertirlo generan un círculo vicioso: se mejoran las condiciones para construcciones seguras, se fomenta el desarrollo inmobiliario y retroceden los espacios de playa.

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